Las empresas comienzan a cobrar por las devoluciones que hacemos de compras online
La compra en línea, especialmente de artículos de moda como ropa y calzado, se ha vuelto algo habitual para los consumidores, una práctica que se extendió durante la pandemia de COVID-19. La comodidad de este sistema para adquirir productos deseados, y especialmente para devolver aquellos que no cumplen con nuestras expectativas en términos de gusto o talla, ha llevado a un aumento significativo en las compras en línea.

No obstante, ahora, al realizar una compra por internet y considerar devolverla debido a preferencias personales o problemas de talla, los consumidores deberán pensarlo dos veces antes de proceder con la devolución. Hasta hace poco, la empresa asumía el costo de devolver el pedido desde el domicilio hasta la tienda. Sin embargo, esta práctica está cambiando, e incluso algunas marcas ya han comenzado a cobrar entre 2 y 4 euros por la devolución si esta no se realiza en la tienda física.

Las empresas argumentan que esta medida busca reducir tanto el costo económico como el impacto medioambiental asociado al transporte de devoluciones. Argumentan que el transporte para recoger los productos en el domicilio, junto con el almacenamiento y la reposición del producto para su venta, tiene un alto costo económico. Además, consideran que esta podría convertirse en una tendencia generalizada en la industria en los próximos años, promoviendo la sostenibilidad y desalentando las compras impulsivas por parte de algunos consumidores.
En España, las compras por internet han experimentado un aumento de más del 11% en el último año, y con la temporada navideña a la vuelta de la esquina, se espera que este porcentaje siga en aumento.